Ciclo de ponencias
Diálogos y visiones compartidas en el arte contemporáneo
Diálogos y visiones compartidas en el arte contemporáneo
LA VISIÓN COMPROMETIDA DEL CRÍTICO, LA RELACIÓN CON EL ARTISTA Y SU OBRA
mariasangines@ucla.edu.ve
(UniversidadCentroccidental “Lisandro Alvarado”)
Resumen
El aporte del crítico de arte se inicia con un proceso
reflexivo, basado en los conocimientos que ha adquirido y sigue cultivando
continuamente, una introspección cuyo resultado es un texto en el cual la
relación entre éste y la obra de arte nueva determina su contenido. La función
de este escrito ha de ser siempre la de dotar al espectador de las herramientas
conceptuales para aproximarse y establecer un diálogo con la obra.
Palabras
clave: Crítica de arte, Crítico, Arte.
Abstract
The art critic's contribution begins with a reflective process based on the knowledge he has acquired and is growing continuously, an insight that results in a text in which the relationship between it and the new work of art determines its content. The purpose of this letter must always be to provide the viewer with the conceptual tools to approach and establish a dialogue with the work.
Abstract
The art critic's contribution begins with a reflective process based on the knowledge he has acquired and is growing continuously, an insight that results in a text in which the relationship between it and the new work of art determines its content. The purpose of this letter must always be to provide the viewer with the conceptual tools to approach and establish a dialogue with the work.
Keywords: Art Critic, Critic, Art.
Gestado
así, a través de tanto callar y de tanto mirar, de tantos procesos y
ejercicios, nutrido por tantas vitaminas del cielo y de la tierra y también por
la sustancia del tiempo transcurrido, el juicio crítico sobre la obra artística
nueva podrá alumbrarse al fin…
Eugenio D’Ors.
El
crítico de arte es un especialista que escribe una reflexión conceptual acerca
de una obra de arte recién nacida, lo hace con base en sus conocimientos sobre
el arte, pero también sobre el contexto social en el cual esa obra ha sido
gestada, y este texto se hace público. Visto así podríamos entender que para
ser crítico de arte hace falta una formación, un adiestramiento especial que
capacite a la persona para ejercer tal función, y en efecto así es.
El juicio crítico del que nos habla D’Ors se va conformando
con el tiempo, formarse un criterio y ser capaz de expresarlo de manera que se
haga una contribución al arte como forma de conocimiento, es una actividad que
demanda un compromiso. La función primordial del crítico de arte consiste en
ser el mediador entre la obra y el espectador, entonces este compromiso se
vislumbra precisamente en esta relación, el mismo radica en proporcionar los
medios conceptuales para que ese espectador pueda acercarse a la obra con las
herramientas necesarias para descubrir lo que ella le entrega. Para Walter
Benjamin,
…la crítica es, respecto a la obra de
arte, lo mismo que la observación respecto al objeto natural; son las mismas
leyes que, modificadas, se imprimen en diversos objetos (…) En la medida en que
la crítica es conocimiento de la obra de arte, constituye su autoconocimiento;
en la medida en que la juzga, su autoevaluación. En esta última expresión la
crítica va más allá de la observación; se muestra en ella la diferencia del
objeto artístico respecto del natural, que no permite juicio alguno. BENJAMIN
[2000]. (pp. 100-101)
Para esta tarea es necesario que el crítico haya transitado el terreno de las ideas concernientes al arte, tanto desde la teoría, como desde la praxis. Aun cuando en la actualidad se hace cada vez más intrincado empaparse constantemente de los procesos que suceden en torno al sistema artístico nacional e internacional, esta sigue siendo una de las búsquedas que debe inquietar al crítico, de manera que al momento de abordar la obra posea los elementos de juicio que le permitan emitir una valoración fundamentada, que no libre de subjetivismos, pues éstos son inherentes al ser humano en tanto que ser sensible.
Entender la diferencia entre esta subjetividad, que impulsa a buscar -y en consecuencia encontrar- unos elementos antes que otros en una obra, y aquella que lleva implícito un juicio de valor con respecto al autor de la misma, es una práctica que requiere de un elevado sentido de la ética, que marca la diferencia entre una crítica generadora de conocimientos, y otra que contribuye a la banalización del hecho artístico.
Para la crítica de arte, la relación más productiva desde el punto de vista intelectual es aquella que se establece entre el crítico y la obra de arte nueva, un intercambio que trasciende las consideraciones biográficas o historiográficas, para adentrarse en las ideas que la misma contiene, en tanto que elemento discursivo. Si entendemos que el arte es también una forma de generar conocimientos, en esa medida comprendemos el papel del crítico y su responsabilidad ante la obra, el autor y sobre todo el espectador a quien está dirigido su texto.
Como lo plantea Rosa Olivares:
¿Para qué sirve la crítica? Para
aumentar nuestro conocimiento del arte actual, para poder entender la obra que
se analiza, para tener opiniones en las que comparar la propia… Y para mucho
más, pero eso sólo lo hace la crítica seria, profesional y bien hecha. OLIVARES
[2008].
En la actualidad, el oficio del crítico es un ejercicio que se hace cada vez más complejo, pues como señala Félix Suazo en su intervención en el Coloquio “Crítica de Arte: prácticas institucionales y artísticas en la contemporaneidad”:
…la crisis del discurso
crítico no se debe a la falta de criterios, sino por el contrario a la
multiplicación de los mismos. Todo el mundo tiene algo que argumentar a favor o
en contra del arte, incluyendo a los propios artistas y el público,
relativizando de esta manera la autoridad del crítico que queda como una voz
más entre otras. Por tanto, ya nadie tiene el monopolio de la “facultad de
juzgar” sobre lo que es pertinente o no en materia artística. SUAZO
[2007].
Esta heterogeneidad presente en la práctica del arte constituye un desafío cada vez mayor para el crítico, pues no sólo se refiere a la multiplicidad de voces que sobre el tema se pueden escuchar, sino también a la diversidad de manifestaciones que surgen constantemente en el ámbito del arte.
Se hace necesario entonces tener en cuenta que no existe una sola manera de reflexionar sobre el hecho artístico, se debe rescatar lo que Marta Traba denomina “códigos parciales”, que no son otra cosa que un mecanismo para contextualizar la obra. Como ella misma lo explica:
Aun cuando todos mis escritos resulten
parcializados y teñidos de provincianismo irredento, volveré a reivindicar aquí
los códigos parciales, en este caso regionales, en su calidad de métodos
realmente eficaces para tratar la obra de arte. Porque el mensaje poético, que
antes era descodificado de acuerdo a principios universales de verdad y
belleza…, ahora es descodificado de acuerdo a principios particulares, donde
las verdades y las bellezas son plurales; en un determinado contexto están
plenas de sentido y en otro carecen de resonancia. TRABA [2005].(p. 192)
Ante esta visión, el compromiso ético del crítico apunta igualmente al público, a la obra y a su creador. En este sentido, la relación entre el crítico y el artista estará signada por el texto que produzca el primero sobre el trabajo del segundo.
El acento debe ser puesto sobre la obra, esta es la razón de ser de la crítica, que el público pueda contar con las herramientas intelectuales para poder acercarse y relacionarse con ella desde su carácter de elemento comunicador, que sea capaz de establecer un diálogo y apropiarse de su mensaje, convertirse sin más en cómplice.
¿Cuál será el resultado de ese intercambio?, es algo que no podemos predecir, pues dependerá de cuán amplio sea el universo perceptual que posee cada uno, así como de su capacidad reflexiva. En este sentido Walter Benjamin asegura:
Todo
conocimiento crítico de un producto formado, en cuanto que reflexión ínsita en
él, no es otra cosa que un grado más elevado de su conciencia, espontáneamente
surgido. Este incremento de la conciencia en la crítica es infinito por
principio, de tal modo que la crítica es el médium
en el que la limitación de la obra singular se refiere metodológicamente a la
infinitud del arte y, en conclusión, es remitida a ella; puesto que el arte, en
tanto que médium de la reflexión, es
obviamente infinito. BENJAMIN [2000] (p. 103)
El compromiso queda claro, sus consecuencias no tanto, ya que los factores que intervienen no pueden ser controlados en su totalidad, queda de parte del crítico realizar una labor educativa a través de sus textos, y en ellos propiciar el encuentro de la obra de arte con su receptor.
REFERENCIAS:
- BENJAMIN, Walter [2000]. El concepto de crítica de arte en el Romanticismo alemán. Ediciones Península, s.a. Barcelona.
- D’ORS, Eugenio [1967]. Menester del crítico de arte. Aguilar, S.A. de Ediciones. Madrid.
- OLIVARES, Rosa. [2008]. Crítica de arte: entre la ignorancia y la ética, Exit Express. N° 34, marzo 2008. (http://www.revistasculturales.com/articulos/2/arte/90/)
- SUAZO, Félix. [2007]. Curaduría, fin de la historia y muerte de la crítica.(http://www.plataformadearte.net/Coloquio/Coloquio.htm)
- TRABA, Marta [2005]. Mirar en América. Fundación Biblioteca Ayacucho. Caracas.